La primera equipación funeraria de San Adrià, proyecto de la mano de PFB y Àltima, prestará un servicio integral, próximo, de calidad y adaptado a todas las necesidades, con un horario flexible.

El Tanatorio del Litoral ha abierto puertas recientemente para empezar a prestar servicio desde la Avenida de la Catalana s/n, de Sant Adrià de Besòs. Nace de la unión de Pompas Fúnebres de Badalona y Àltima, con el objetivo de ofrecer un servicio próximo y de calidad a todas las familias de la zona. Además de ser una instalación sostenible, pretende acercarse a las necesidades de cada usuario, ofreciendo unos servicios integrales, con una atención personalizada y un horario totalmente flexible, todos los días del año.

El centro es una equipación esencial para la zona, desde dónde será posible atender las familias que sufran una defunción con un servicio que será totalmente personalizado y a medida de sus necesidades. Además, se podrá gestionar todo el proceso, desde la recogida y preparación del difunto, hasta el velatorio y la ceremonia, así como el entierro.

La equipación prestará servicio a través de cinco salas de velatorio con acceso independiente y directo desde el exterior, de casi 80 metros cuadrados cada una, con vistas al río Besòs, un oratorio multiconfesional –para ceremonias laicas o religiosas- con capacidad para más de 250 personas sentadas, oficinas de atención a los usuarios y un servicio de incineración. Se trata de un tanatorio de más de 1.770 metros cuadrados edificados, ubicados en un terreno que supera los 11.200, destinados en gran parte a zonas ajardinadas, espacios abiertos y más de cién plazas de aparcamiento para coches, motos y bicicletas.

Además, será la primera equipación de Sant Adrià de Besòs que permitirá la inhumación de urnas cinerarias, al disponer de un espacio al exterior, llamado Jardí del Record, destinado a columbarios. Se trata de un memorial rodeado de vegetación, proyectado en un entorno que favorece el recogimiento y la intimidad de las familias que opten para enterrar las cenizas. La alternativa dará respuesta a una demanda existente en la ciudad, que nunca ha dispuesto de cementerio, puesto que ofrece un punto de referencia físico para el recuerdo y memoria del ser querido.